8 de junio de 2010

RUSSIAN VIRTUOSI OF EUROPE - 22 de mayo


ENTREVISTA A YURI ZHISLIN, violinista y director de Russian Virtuosi of Europe.
-¿Cuándo empezó a tocar y por qué lo hizo?
-Empecé a estudiar violín cuando tenía seis años, y contaba con una extensa tradición musical en mi familia, ya que cada miembro de mi familia es o era músico en aquel entonces. Mayoritariamente violinistas o pianistas. Eso me hizo sentir que debía, de alguna manera, continuar las tradiciones de mi familia. Y la verdad es que no me arrepiento de haberlo hecho. Estoy muy feliz con lo que estoy haciendo. Me encanta.

-¿Cómo recuerda aquellos días en los que se iniciaba en su carrera?
-Como cualquier niño no tenía ganas de estudiar todos los días, pero con la ayuda mis padres y mis profesores, fui aprendiendo poco a poco, que tenía que trabajar muy duro para conseguir buenos resultados.

-¿Cuándo comenzó a estudiar intensivamente?
-Creo que me di cuenta que tenía que estudiar mucho más, cuando terminé de estudiar formalmente. Ahí empiezas a pensar que no tienes a alguien para ayudarte, y que tienes que hacer las cosas tú mismo. Debes concentrarte mucho y decirte a ti mismo que debes trabajar duro.

-No sólo proviene de una familia de músicos, sino que está ahora casado con Natalia Lomeiko, violinista también. ¿Cómo le resulta convivir con alguien que comparte su oficio?
-Nosotros nos ayudamos mucho el uno al otro, y tenemos varios proyectos juntos. Yo toco viola también, y grabamos recientemente un disco para Naxos, que va saldrá en los próximos meses. El disco consiste en dúos para violín y viola de varios compositores. Hay una gran retroalimentación entre uno y el otro a la hora de tocar.

-¿Cuánto hace que están juntos?
-Nos conocimos en Londres hace unos siete años, y llevamos tres años casados.

-¿Qué nos puede decir de las obras programadas para ésta noche?
-La primera pieza que vamos a tocar es el Adagio del Quinteto en fa de Bruckner. Normalmente se toca como parte de un quinteto de cuerdas obviamente, pero también es posible tocarlo como una pieza independiente. Es una obra increíble, llena de emoción, que considero que es perfecta para abrir el programa. La segunda obra es el concierto para violín y piano de Mendelssohn, compuesto para interpretar junto a su hermana. Era muy joven cuando lo escribió, y eso se trasluce en el resultado final, ya que está llena de juventud e inocencia. En la segunda parte tocaremos el Andante Cantabile de Tchaikovsky, y terminamos con el Divertimento para cuerdas de Béla Bartók. Esta es una obra fantástica escrita por Bartok en 1947, para una orquesta de cámara de Basilea, Suiza.

-¿A qué se apuntó con la elección de estos compositores?
-Los elegimos especialmente para presentar estilos diferentes en las audiencias que hemos recorrido con la gira.

-¿Cuál es su concepto de virtuosismo?
-Pienso que un virtuoso es quien da lo mejor de lo que se puede demostrar en nuestra profesión. Nosotros cuando trabajamos intentamos combinar, en su máxima expresión, las emociones y la técnica. Pero lo más importante, es que tenemos una amistad muy especial entre todos, y queremos compartir eso con el público.

-He escuchado varias veces que los violinistas deberían saber tocar la viola también. ¿Cuál es su opinión al respecto?
-No tienen por qué tocar viola, pero los que pueden combinar los dos, lo hacen. Yo lo hago porque no siento dificultad en cambiar de un instrumento al otro. De todas formas, no prefiero ni violín ni la viola. Me gustan mucho los dos.

-Pero aquellos que toquen ambos instrumentos, ¿se ven beneficiados en algún aspecto?
-Sí. En mi caso particular, si toco dos instrumentos en un concierto, por ejemplo, viola y después violín, siento el sonido más profundo y me ayuda.

-¿A quiénes admira en el plano musical?
-Yo tengo muchos ídolos, o podría decirse héroes, y no son sólo del ámbito clásico. Dentro de los compositores que más me gustan están Bach, Mozart, Brahms, Tchaikovsky, Rachmaninoff y Richard Strauss, y como violinistas admiro a Kreisler, Menuhin, Heifetz y Milstein. Por otro lado, me encanta el jazz; Oscar Peterson, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra. También la música de pop, ya que crecí con grabaciones de Queen y Michael Jackson. Por desgracia, ninguno de los artistas mencionados están con nosotros.

-¿Cómo ha recibido el público londinense a Russian Virtuosi of Europe?
-Pues muy bien. Hemos tocado nuestro primer concierto hace tres o cuatro años, y recibimos una crítica muy entusiasta. Tenemos otros dos proyectos en Londres en los próximos seis y siete meses, los cuales espero que tengan buen recibimiento también.

-¿La audiencia inglesa es ávida de la música rusa?
-Sí yo creo que sí. La música rusa siempre les gusta y es muy popular en general. Pero yo siempre intento tener un buen balance en la programación; no sólo presentar música rusa sino otros estilos también.

-¿Una reflexión final?
-Me siento muy feliz que estoy haciendo lo que amo, y que pueda estar haciéndolo con mis amigos. Espero que siempre podamos compartir nuestro arte con los oyentes.