ENTREVISTA A BRUNO BORRALHINHO (cellista)
- ¿Cómo surge el Ensemble Mediterrain?- El Ensemble comenzó como un trío hace diez años. Éramos primero un trío de cello, clarinete y piano; con los años y por una cuestión del repertorio, porque no hay mucho para una integración tal, sentimos la necesidad de agrandar el formato y decidimos hacerle un ensemble libre por el 2006. Desde entonces, seguimos haciendo conciertos como trío, pero preferimos formaciones más numerosas.
- ¿Qué motivó a la creación del grupo?
- Apareció la idea por una cuestión de amistad entre colegas de la Universidad de Berlín. Éramos un cellista portugués, una clarinetista española y un pianista francés. De allí vino la idea de hacer el trío pensando en dedicarnos al repertorio de compositores de países mediterráneos, como Portugal, España, Francia, Italia, etc. Obviamente mezclándolos también con el repertorio clásico del centro de Europa. También nos resultó atractiva la idea una integración tan atípica en el ámbito musical. Cuartetos y tríos con piano hay centenas, por lo que nos pareció interesante tomar este camino.
- ¿Cuál considera qué son los compositores en los que se especializa el Ensemble?
- Tratamos de hacer un poco de todo. Por supuesto que tenemos prioridades que nunca dejamos de lado; no queremos caer en el repertorio más habitual. Lo que podría establecerse como la primer misión del grupo es la de tocar compositores de España, Francia, Portugal e Italia. También tenemos mucho interés por la música contemporánea y tenemos muchos proyectos en torno a esta. Por ejemplo, grabamos hace tres años un disco con cuatro obras de compositores portugueses dedicadas a nosotros. Estamos siempre atentos a nuevo repertorio. A su vez nos interesa tocar con agrupaciones numerosas, como puede ser un secteto u octeto de Schubert, que no se escucha a menudo.
- ¿Cómo resulta incluir una voz en la programación?
- Es un elemento completamente distinto. Los cantantes tienen una forma de trabajar e interpretar muy especial, por lo que tenemos que adaptarnos a ello. Es muy interesante que como no es un instrumento, tiene características especiales, como los colores, timbres, tomar determinados tiempos; cosas que los instrumentistas no hacemos.
- ¿Qué puede decir sobre el programa?
- La primera característica es que es muy variado. Tenemos un compositor netamente alemán como Brahms y otro compositor alemán que recuerda al repertorio operístico italiano, Mendelssohn. Las Seis Canciones Alemanas de Spohr son muy poco tocadas, y el compositor mismo no ha logrado el reconocimiento que debería tener. Esta obra es muy bonita y no está por detrás de las obras más aclamadas de Brahms. Por último tocaremos un estreno de un arreglo mío de las Siete Canciones Populares Españolas de Manuel de Falla. No hace mucha falta presentar este compositor; es el padre de la música española, de todo un estilo y escuela de componer, en la que se comenzaron a juntar los elementos folklóricos a la música clásica. Este es un ejemplo perfecto de esto, en donde la obra gana riqueza con la presencia de la voz y el texto.
- ¿Qué tan complicado es combinar las obligaciones entre otras orquestas y el Ensemble?
- Es bastante arduo. Pero creo que todos mis colegas piensan como yo, en cuanto a que cada uno tiene su puesto en una orquesta, y después la música de cámara es el tocar por placer, por compartir con amigos, de tocar repertorio fantástico. Claro que uno tiene otro protagonismo en la música de cámara que en la orquesta, en medio de cien personas. Yo trato de tener proyectos de todo, como solista, en la orquesta y de cámara. Es lo que me parece más sano para mi.





