28 de octubre de 2010

MANDERLING QUARTET - 11 de setiembre






ENTREVISTA A NANETTE SCHMIDT (violín II) y BERNHARD SCHMIDT (violoncello)

- ¿Quién tuvo la idea de tocar juntos?
Nanette Schmidt- Fue hace tanto tiempo atrás que ya nos es difícil recordarlo. Comenzó dentro de la familia como algo informal entre hermanos.

- Cada unos de sus conciertos está realizada en torno a una temática en particular. ¿Cuál sería la de esta noche en la que tenemos Beethoven y Haydn por un lado, y Shostakovich por otro?
Bernhard Schmidt- En el período clásico habían relaciones culturales muy próximas entre Viena y Rusia, que nos resultan muy interesantes por el rico intercambio que lograron. El hecho de que tanto Beethoven como Haydn dedicaran cuartetos de cuerda a nobles rusos prueba este punto. Se nos ocurrió combinar un compositor puramente ruso como Shostakovich, junto con dos compositores clásicos, cuyas obras están dedicadas a aristócratas rusos.

- Respecto a Shostakovich, ¿por qué lo eligieron para grabar toda su producción de cuartetos?
B.S- Porque es uno de los mejores compositores de todos los tiempos, sobre todo del siglo XX. Nos gusta el carácter emocional de su música, que no es simplemente pensada y construida, sino que es muy sentida por el compositor, los músicos que la tocamos y el público que la oye.

- ¿Qué otro compositor piensan grabar integramente?
N.S- Nuestro próximo proyecto es grabar toda la obra de cámara de Felix Mendelssohn.

- Cuéntenos un poco acerca del HAMBACHERMusikFEST que organizan año tras año. ¿Cómo se originó?
N.S- Empezamos el festival 15 años atrás, con la idea de hacer un lindo festival de cámara en un lugar agradable de nuestra ciudad natal, como lo es el castillo de Hambach. Es un lugar hermoso, donde hay muchos viñedos, donde realizamos conciertos al aire libre. A la hora de comenzar, sabíamos que a nuestros fans y amigos de la ciudad les iba a interesar tener la posibilidad de acceder a un evento de estas características. Con el tiempo se fue desarrollando y volviendo un acontecimiento cada vez mayor.
B.S- A su vez, cuando tocas como cuarteto, muchas veces se invitan artistas, con los que quedan más proyectos y conciertos pautados. Este festival es el marco perfecto para invitar a nuestros músicos amigos, sobre todo para tocar piezas que raramente se oyen en salas de conciertos, que poseen combinaciones inusuales con instrumentos como trompeta, harpa, etc.
N.S- También hay que mencionar que se le da lugar a los jóvenes artistas, con un concierto especialmente para ellos.

- ¿Tocan exclusivamente para el cuarteto?
N.S- Exacto. No tocamos en orquestas.

- ¿Lo prefieren así?
N.S- ¡Absolutamente! De todas formas no me molestaría tocar de tanto en cuanto en alguna buena orquesta.
B.S- Yo prefiero la música de cámara, porque hay un pensamiento unificado de un grupo pequeño y no 100 músicos. El repertorio sinfónico es sensacional, pero creo que en un cuarteto se puede hacer más, musicalmente hablando.
N.S- Eres tu propio jefe, no tienes director. Si no te gusta el director y tienes que hacer lo que el quiere, probablemente no se llegue a resultados positivos.

- ¿Creen que el público se inclina hacia la música sinfónica?
B.S- El público de música de cámara casi siempre es el de los más conocedores y especializados en música. Me parece que el público siempre tuvo la tendencia de escuchar más el género sinfónico y la ópera. Pero si la gente empieza interesándose por estos géneros, probablemente se vaya cultivando al punto de que le guste la música de cámara. Mucha gente me ha manifestado vivir este proceso.

- ¿Existe una oleada de música de cámara en Europa?
B.S- Sí creo que hay un cierto crecimiento en la interpretación de música para cuartetos. Nuestro productor de grabaciones nos dice que los cuartetos de cuerda son el elemento que el público encuentra más interesante dentro de la música de cámara hoy en día.
N.S- También creo que hay un gran crecimiento de grupos de de música de cámara, especialmente cuartetos de cuerda. Comparado con 20 años atrás, hay muchos más cuartetos jóvenes con muchísimo éxito.

- ¿Hacia dónde creen que va la música clásica?
B.S- Yo creo que siempre estará, y será un punto de interés y amor para la gente, pero hay que trabajar para que el número de oyentes no disminuya. Hay que atraer al público joven y mostrarles que hacer música es genial. Como músicos, tenemos la obligación de ayudar a lograr esto, porque una vez que la gente interioriza la música, recibe un gran regalo para sus vidas. Debemos ayudar a la gente a alcanzar esto.

2 de septiembre de 2010

CALIFORNIA YOUTH SYMPHONY - 26 de junio


ENTREVISTA A LEO EYLAR, director de CYS

- ¿Cuál es la relación que tiene con la orquesta luego de 20 años junto a ella?
- Soy el director musical de toda la organización, que comprende 500 alumnos en cuatro diferentes orquestas. Obviamente estoy muy ligado a ella, ya que he trabajado con miles de estudiantes de secundaria a través de los años a los cuales recuerdo con mucha estima. Muchos vuelven después de terminar la universidad y me dicen que esta sigue siendo la mejor experiencia en música que han tenido.

- ¿Cuáles son las cualidades básicas que tiene que tener un conductor para trabajar con jóvenes?
- Paciencia, un buen sentido del humor y principalmente la capacidad de inspirarlos, es decir, lograr que se involucren y entusiasmen con la música. Mi trabajo se reduce, como me gusta decir, a encender la llama en cada uno de los integrantes para que se apasionen por la música; después de todo la música es pasión en si misma.

- ¿Qué tan exigente se puede ser con jóvenes?
- Yo puedo ser extremadamente exigente con ellos, ya que son los mejores músicos jóvenes de San Francisco Bay, cuya población es de cinco millones de habitantes. Escucho audicionar a 500 adolescentes por año para ingresar a 30 posiciones aproximadamente, ya que muchos integrantes terminan el liceo, comienzan la universidad y deben dejar la orquesta. En ese sentido siento que soy muy afortunado de poder elegir a los mejores músicos de la ciudad.

- ¿Prefiere trabajar con jóvenes o adultos?
- Prefiero trabajar con jóvenes, considerando que trabajo con adultos profesionales también. La razón por la cual prefiero esto es el hecho que los músicos profesionales de Estados Unidos no tienen pasión. Están cansados, quieren estar solos con su música, no les gusta el director y muchas veces se consideran mejor que éste, por lo cual se dificulta el trabajo. Si bien no tengo que estar trabajando en un programa por tres meses, como sucede con una orquesta juvenil, y tocan mejor, cosa que aceptamos sin problemas, los adultos no poseen el entusiasmo que tienen estos jóvenes, lo cual estimo como mucho más valioso.

- Usted trabaja como compositor además. ¿Está trabajando en algo nuevo?
- Por el momento no, estoy ocupado con otras cosas. Soy marinero por otro lado, y acabo de recibir la licencia de capitán, por lo que me encuentro ocupado en esa actividad, sin tiempo de componer.

- ¿Dónde encuentra la inspiración para componer?
- En la naturaleza. Soy una persona que ama estar al aire libre.

- ¿Cómo se combina la música y el navegar?
- Son como el agua y el aceite. Es muy difícil. Para mi es un cambio positivo, debido a que mi vida ha sido sólo música desde que soy pequeño. Mi hermana tocaba, mi madre era pianista profesional y mi tío un famoso compositor de música para películas hollywoodenses. Obviamente amo la música, pero hay otras cosas en la vida, por lo que decidí hace 10 años tomar clases para ser capitán.

- ¿En qué se basa para elegir el repertorio de la orquesta?
- Me gusta que sean programas accesibles, que el público entienda y disfrute. También deben ser placenteros para los músicos, al mismo tiempo que desafiantes. Me gusta encontrar un balance entre períodos a su vez; un poco de romanticismo, de música contemporánea, etc.

- ¿Una reflexión final?
- Hemos tenido una estadía fantástica en Uruguay, nos trataron increíblemente bien. La gente es muy amigable y definitivamente quisiéramos volver. A los chicos les ha gustado mucho.

31 de agosto de 2010

EGGNER TRIO - 12 de junio


ENTREVISTA A INTEGRANTES DE EGGNER TRIO
- ¿Cuál de ustedes tuvo la idea de trabajar juntos en un trío?
Florian Eggner- Fue Cristoph quien tuvo la idea, ya que es el mayor, me lleva siete años de diferencia. Fue durante las vacaciones de verano, cuando yo tenía 11 años, que Cristoph volvió a casa con la idea de tocar algunos tríos, ya que era solamente en esta estación que estábamos todos juntos en casa. Fue así que empezamos a tocar progresivamente, debido a que yo no podía tocar cosas muy complejas al principio.

- ¿Cuándo empezaron a presentarse oficialmente en público?
F.E- Fue en 1997 que acordamos considerar nuestro trío como nuestra profesión.

- ¿Cuánto ayuda el hecho de ser hermanos a la hora de tocar?
F.E- No es que ser hermanos nos haga tocar mejor, tenemos que trabajar duro igual que el resto e invertir mucho tiempo en práctica. Nos resulta beneficioso en el escenario porque nos sentimos más afines que otros grupos, ya que nos conocemos muy bien y tenemos las mismas vibras. A su vez es lindo tener la oportunidad de hacer una gira con tu familia.

- ¿Todos participan de la misma manera en el trío o cada uno cada uno desempeña una función en particular?
Cristoph Eggner- Generalmente, como tocamos instrumentos diferentes, cada uno aporta su punto de vista para luego hacer una mezcla de las tres opiniones y llegar a un consenso. También depende de qué piezas toquemos, ya que en algunas prima más un instrumento que otro. De todas formas eso es difícil de decir así que tratamos de hacer una versión democrática de cada obra.
F.E- Depende del programa que interpretemos también. Cada uno tiene una conexión especial y diferente con determinados compositores; alguno siente más a Ravel, otro más a Shostakovich. Por ende, muchas veces el líder es quien se conecta más con el compositor en cuestión.

- ¿Tienen lugares predilectos para tocar?
F.E- Sí, nos gusta mucho el Concertgebouw de Amsterdam, Köllner Philharmonie, Whitmore Hall, Palau de la Música.
C.E- También el Schubertiade Schwarzenberg Festival tiene una sala de conciertos muy buena, donde se desarrolla dicho festival especializado en Schubert. Es en Austria, muy cercano a Suiza, y reúne en mi opinión las circunstancias perfectas para tocar.

- ¿Cómo se ha desarrollado su primera gira en Sudamérica?
Georg Eggner- Fue muy bien organizada, nos sentimos muy cómodos y atendidos por todos tanto en el escenario como en el backstage. La gente ha sido muy cálida y hemos congeniado notablemente bien. Asimismo, el recorrer tantos países en tanto conciertos nos ha permitido llevarnos varias impresiones de cada lugar.

- ¿Qué diferencias notaron entre el público sudamericano y el europeo?
F.E- Nos llamó la atención cuando tocamos en Jujuy que la gente fuera tan emocional y aplaudiera cada vez que sintiera las ganas de hacerlo, sin importar que fuera entre movimientos. A su vez, aplauden cuando algo les gusta mucho y no en los movimientos lentos, como el último movimiento del Geister-Trio de Beethoven que termina suavemente. En Europa esto jamás pasaría. Honestamente creo que esto es algo muy bueno, ya que si tienes ganas de aplaudir, debes aplaudir.
G.E- Es una reacción honesta, es decir, cuando sienten que deben reaccionar a algo, reaccionan. Y si el silencio es la mejor manera de disfrutar un determinado momento, entonces no aplauden. Esto no solamente pasó en Jujuy, pero fue ahí que lo notamos más claramente.

- ¿El hecho de estar en gira constantemente afecta las performances?
F.E- En mi opinión no afecta el tocar. Cuando vas en el autobús, por ejemplo, duermes por estar cansado, pero cuando estas en el escenario todo eso desaparece.
G.E- Esta gira tampoco fue muy larga, ya que hemos tenido otras más exigentes. También las distancias y vuelos son más cortos, por lo que esta gira no ha sido cansadora.
F.E- Además estuvo tan bien organizada que los días que viajamos no tuvimos concierto, por lo que siempre pudimos relajarnos previo a los conciertos.

- ¿Tienen algún disco a lanzar?
F.E- Sí, hicimos un disco de compositores austriacos modernos, amigos nuestros, que han compuesto tríos para nosotros. Saldrá después del verano.

- ¿Cómo evalúan la experiencia de trabajar con grupos como el cuarteto Alban Berg y el trío Beaux-Arts?
F.E- La experiencia fue genial y muy necesaria para nosotros. Ellos nos han enseñado cosas que determinaron la manera en la que tocamos hoy en día, por lo que su presencia ha sido fundamental.
C.E- Además el hecho de ser jóvenes y no tener tanto dominio como ellos, hace que sea muy importante aprender todo lo que sea posible de su experiencia.
G.E- También la dinámica de trabajo es muy útil. Generalmente se prepara una pieza en particular para que luego el profesor de su recomendación, lo que genera una interacción muy beneficiosa.

- Para finalizar, ¿qué imagen tenían del futuro cuando empezaron a presentarse?
F.E- Es cómico pensar que al principio yo no esperaba nada, ya que era el menor y todo esto parecía como un trabajo en progreso. Todo se fue desarrollando, paso a paso, hasta llegar a lo que logramos hoy en día. No es que inicialmente pensé “quiero ser famoso”, “quiero tocar en tales lugares”, etc; realmente todo se fue dando progresivamente, y aún es así.
C.E- Yo comparto la opinión de que aún se trata de una cuestión de desarrollo progresivo, de saber qué podríamos mejorar en cada concierto, cómo concentrarnos mejor, cómo vivir mejor, aumentar nuestro repertorio. Repito, es una cuestión de ir paso a paso, y si percibimos esto, eso quiere decir que todo el trío en general ha mejorado.
G.E- En mi caso, cuando era pequeño y empecé a tocar el violín, mi sueño era tocar en el escenario, ya que en el inicio sólo estudias en tu casa y en la clase. Es interesante que hoy en día ese sueño se ha cumplido, pero no del todo, ya que cada vez que estoy en el escenario, pese a que no es algo nuevo, sigue siendo muy especial. Por lo tanto mi sueño aún sigue conservando su condición de sueño.
C.E- Exacto. Nosotros queremos hacer la mayor cantidad de conciertos que nos sea posible.
G.E- La mejor manera de comunicarse con la gente es a través del escenario. Es grandioso poder sentir y compartir las reacciones y emociones del público ante determinada música al mismo momento, para que luego termine y nos quede un recuerdo único y placentero. Eso es algo muy valioso.

8 de junio de 2010

RUSSIAN VIRTUOSI OF EUROPE - 22 de mayo


ENTREVISTA A YURI ZHISLIN, violinista y director de Russian Virtuosi of Europe.
-¿Cuándo empezó a tocar y por qué lo hizo?
-Empecé a estudiar violín cuando tenía seis años, y contaba con una extensa tradición musical en mi familia, ya que cada miembro de mi familia es o era músico en aquel entonces. Mayoritariamente violinistas o pianistas. Eso me hizo sentir que debía, de alguna manera, continuar las tradiciones de mi familia. Y la verdad es que no me arrepiento de haberlo hecho. Estoy muy feliz con lo que estoy haciendo. Me encanta.

-¿Cómo recuerda aquellos días en los que se iniciaba en su carrera?
-Como cualquier niño no tenía ganas de estudiar todos los días, pero con la ayuda mis padres y mis profesores, fui aprendiendo poco a poco, que tenía que trabajar muy duro para conseguir buenos resultados.

-¿Cuándo comenzó a estudiar intensivamente?
-Creo que me di cuenta que tenía que estudiar mucho más, cuando terminé de estudiar formalmente. Ahí empiezas a pensar que no tienes a alguien para ayudarte, y que tienes que hacer las cosas tú mismo. Debes concentrarte mucho y decirte a ti mismo que debes trabajar duro.

-No sólo proviene de una familia de músicos, sino que está ahora casado con Natalia Lomeiko, violinista también. ¿Cómo le resulta convivir con alguien que comparte su oficio?
-Nosotros nos ayudamos mucho el uno al otro, y tenemos varios proyectos juntos. Yo toco viola también, y grabamos recientemente un disco para Naxos, que va saldrá en los próximos meses. El disco consiste en dúos para violín y viola de varios compositores. Hay una gran retroalimentación entre uno y el otro a la hora de tocar.

-¿Cuánto hace que están juntos?
-Nos conocimos en Londres hace unos siete años, y llevamos tres años casados.

-¿Qué nos puede decir de las obras programadas para ésta noche?
-La primera pieza que vamos a tocar es el Adagio del Quinteto en fa de Bruckner. Normalmente se toca como parte de un quinteto de cuerdas obviamente, pero también es posible tocarlo como una pieza independiente. Es una obra increíble, llena de emoción, que considero que es perfecta para abrir el programa. La segunda obra es el concierto para violín y piano de Mendelssohn, compuesto para interpretar junto a su hermana. Era muy joven cuando lo escribió, y eso se trasluce en el resultado final, ya que está llena de juventud e inocencia. En la segunda parte tocaremos el Andante Cantabile de Tchaikovsky, y terminamos con el Divertimento para cuerdas de Béla Bartók. Esta es una obra fantástica escrita por Bartok en 1947, para una orquesta de cámara de Basilea, Suiza.

-¿A qué se apuntó con la elección de estos compositores?
-Los elegimos especialmente para presentar estilos diferentes en las audiencias que hemos recorrido con la gira.

-¿Cuál es su concepto de virtuosismo?
-Pienso que un virtuoso es quien da lo mejor de lo que se puede demostrar en nuestra profesión. Nosotros cuando trabajamos intentamos combinar, en su máxima expresión, las emociones y la técnica. Pero lo más importante, es que tenemos una amistad muy especial entre todos, y queremos compartir eso con el público.

-He escuchado varias veces que los violinistas deberían saber tocar la viola también. ¿Cuál es su opinión al respecto?
-No tienen por qué tocar viola, pero los que pueden combinar los dos, lo hacen. Yo lo hago porque no siento dificultad en cambiar de un instrumento al otro. De todas formas, no prefiero ni violín ni la viola. Me gustan mucho los dos.

-Pero aquellos que toquen ambos instrumentos, ¿se ven beneficiados en algún aspecto?
-Sí. En mi caso particular, si toco dos instrumentos en un concierto, por ejemplo, viola y después violín, siento el sonido más profundo y me ayuda.

-¿A quiénes admira en el plano musical?
-Yo tengo muchos ídolos, o podría decirse héroes, y no son sólo del ámbito clásico. Dentro de los compositores que más me gustan están Bach, Mozart, Brahms, Tchaikovsky, Rachmaninoff y Richard Strauss, y como violinistas admiro a Kreisler, Menuhin, Heifetz y Milstein. Por otro lado, me encanta el jazz; Oscar Peterson, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra. También la música de pop, ya que crecí con grabaciones de Queen y Michael Jackson. Por desgracia, ninguno de los artistas mencionados están con nosotros.

-¿Cómo ha recibido el público londinense a Russian Virtuosi of Europe?
-Pues muy bien. Hemos tocado nuestro primer concierto hace tres o cuatro años, y recibimos una crítica muy entusiasta. Tenemos otros dos proyectos en Londres en los próximos seis y siete meses, los cuales espero que tengan buen recibimiento también.

-¿La audiencia inglesa es ávida de la música rusa?
-Sí yo creo que sí. La música rusa siempre les gusta y es muy popular en general. Pero yo siempre intento tener un buen balance en la programación; no sólo presentar música rusa sino otros estilos también.

-¿Una reflexión final?
-Me siento muy feliz que estoy haciendo lo que amo, y que pueda estar haciéndolo con mis amigos. Espero que siempre podamos compartir nuestro arte con los oyentes.

19 de mayo de 2010

GLI ARCHI ENSEMBLE - 24 de abril











ENTREVISTA A DOMENICO MARCO, 1er violín de Gli Archi Ensemble.
-Es su primera visita al país, ¿no?
-Es nuestra primera vez en Punta del Este, y es un verdadero placer poder tocar aquí esta noche. Es un buen público para nosotros, porque están interesados en escuchar música de cámara, y las orquestas italianas de cámara tienen prestigio en el mundo. Gli Archi Ensemble es un grupo nuevo en Europa, que ha despertado interés. Comenzamos hace seis años, y venimos haciendo una muy buena labor desde ese entonces.

-Quienes se presentan esta noche, ¿son todos integrantes originales?
-No, sufrimos algunas modificaciones. Tres músicos han dejado el grupo, pero hemos logrado traer nuevos integrantes que nos ayudaran a mantener el balance.

-¿Qué imagen se llevan del público sudamericano?
-Es muy interesante, principalmente por su avidez de escuchar compositores italianos. Se escucha mucha música italiana, por eso nos gusta y nos parece importante tocar aquí. Cuando tocamos, sentimos a la audiencia, porque desean escuchar compositores como Vivaldi o Rossini. Además, nosotros venimos con otra manera de interpretar la música italiana, y nos parece importante, sobre todo a los adolescentes y niños, explicar qué estamos tocando.

-¿Siempre acostumbran a introducir las piezas a interpretar?
-Sí, cuando percibimos audiencia joven. Nos parece interesante explicar primero qué vamos a tocar, indicando que se preste atención a determinados aspectos, así después se comprende y disfruta más lo interpretado. Es la primera vez que salimos de gira por Sudamérica, pero hemos tocado en varios países lejos de Italia, como Sydney en Australia. Allí está la famosa Opera House, en la cual se encuentra una de las orquestas de cámara más famosas, pero que tiene un modo diferente de interpretar compositores italianos. Nuestra misión es llevar a diferentes partes del mundo, nuestra visión especial de este repertorio

-¿Qué criterio utilizaron para elegir las piezas que oímos esta noche?
-El programa está dividido en dos partes. La primera parte es exclusivamente para compositores italianos y la segunda es para compositores europeos en general. En la primera parte tocamos música italiana desde diferentes perspectivas, ya que tocamos la parte barroca de una manera y los compositores contemporáneos de otra, como es el caso de Molinelli. Este compositor es muy joven, nació en 1963, y está influenciado por el jazz y el tango. Decidimos tocar su Milonga para Astor en tributo a Argentina y Uruguay.

-¿Qué le depara el 2010 a Gli Archi Ensemble?
-Primero que nada iremos al Festival de Montepulcciano en Toscanna, del 23 al 26 de julio. Estamos entusiasmados por ser la primera vez que vamos a este festival de música contemporánea, donde se presentan famosas agrupaciones de cámara, tocando en la mayoría de los casos compositores nuevos y desconocidos. En setiembre iremos por segunda vez a China, y tocaremos en Beijing, Hong Kong y Shangai entre otros. Luego nos dirigiremos a Suiza, al reconocido festival de Lucerna.

-¿Realizarán algún tipo de grabación?
-Sí, hacia el final del año vamos a grabar la serenata de Suk que tocamos esta noche. Elegimos esta pieza porque sólo hay dos grabaciones de la misma, con orquestas de 20 a 30 músicos aproximadamente, y nosotros siendo un ensemble de once miembros, lograremos una sonoridad diferente. También incluiremos la serenata de Elgar y otras piezas románticas. Por otro lado haremos un disco de compositores sicilianos contemporáneos únicamente, con piezas dedicadas especialmente a Gli Archi Ensemble.

-A lo largo del día, se hizo bastante evidente lo distendidos que están en el día del concierto. ¿Es siempre así?
-No, no es siempre igual. Hoy estamos relajados porque tan solo viajamos una hora y media para llegar aquí. Por eso nos divertimos, bromeamos y socializamos entre todos, hasta una hora antes del concierto, donde nos detenemos. En Argentina, por ejemplo, no fue tan fácil porque llegamos a la ciudad y fuimos directo a dar el concierto. Diez días a ese ritmo termina siendo muy cansador. Mañana por suerte tenemos el día libre. Pero de todas formas, el balance que hacemos de la primera tournée por Sudamérica es muy positivo.

-¿Qué tal está el panorama europeo para la música clásica?
-No es el mejor momento para la música en Europa. Esta es una nueva época para la música de cámara, ya que la música sinfónica o la lírica parten de ella. Este repertorio se ha dejado de lado, por lo que es muy importante comenzar a interpretarlo otra vez, especialmente viendo la demanda del público. Hacer Tosca y Aida todo el tiempo es muy repetitivo. Particularmente en Italia, el gobierno actual no es bueno para la música y cultura en general, ya que cortó financiamiento para dichas actividades. También es difícil pagarles a muchos artistas. Nosotros al ser sólo once, es menos complicado viajar.

-¿Hacia dónde cree que va la música?
-Honestamente no sé cuál es el futuro de la música. En Europa todos escuchan discos, y dejan de concurrir a los teatros. Los teatros están vacíos. Por esta razón nos complace mucho tocar en Japón o China, donde los auditorios están repletos. Queremos enfocarnos más en esta zona, no Europa. Para vivir y sobrevivir.

-¿Podría compartir una reflexión final para concluir la entrevista?
-Nosotros somos once personas, que trabajan en diferentes teatros de Italia, tanto en lírica como en música sinfónica. Seis años atrás comenzamos a pensar lo interesante que sería tocar música de cámara de otra manera. Asimismo, en los teatros donde trabajamos no podemos viajar, ya que no se pueden sostener viajes para 300 personas. Entonces pensamos en tocar juntos e ir por nuestra cuenta. Y no fue una mala idea, porque no está yendo muy bien.

Bienvenidos

CCM por dentro es un proyecto que nace de la inquietud de dos jovenes, y la apertura del Centro Cultural de Música a explorar nuevos territorios.
Esta organización ha desempeñado una labor intachable a lo largo de los años, trayendo a nuestro pequeño país, muchísimos de los referentes del mundo de la música.
Estos artistas pasan por Uruguay dejando a las audiencias extasiadas, pero no dejan una huella viva de su estadía por aquí. Nos perdemos la oportunidad de conocerlos, y ver quién se oculta detrás del traje formal.
Es por eso, que CCM por dentro buscará darle al público la posibilidad que se estaba perdiendo, realizando una cobertura intensiva del pasaje de los músicos que participarán de la Temporada 2010 de la Filial de Punta del Este.

Esperamos que nuestra labor sea de su agrado.

Juan Manuel de Hegedus
Lucía Coitiño